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Juan Sorini, el petisero de Vuidas, presentó a su pareja

Ya Terminada la ficción de “Viudas e hijos del rock & roll” Juan Sorini, quien interpretaba al petisero en la novela,  se mostró ahora con su novia Belén Bergagna, una modelo nacida en Luján, con quien venía saliendo desde el verano.
Esto sucedio el jueves  pasado cuando se hizo la apertura de los “jueves perfectos” de Stella Artois.

"Segundo y Tony eran dos niños en cuerpo de hombres"

Una cara desconocida para el mundo de la televisión, consiguió el papel para “Viudas e hijos...” en un casting donde actuó en instancias finales con el mismísimo Juan Minujín. La historia de amor entre el Petisero y el polista trascendió la pantalla y Juan Sorini le contó a DiarioShow.com cómo fue esta experiencia:“Espectacular. Haber tenido la primera gran oportunidad en un tira en el prime time de Telefe, con Underground como productora y un elenco increíble, fue algo soñado”.
Y agregó: “Estoy sorprendido por lo que pasó con la historia. La química con Minujín empezó de a poco. Con el correr de los meses y los capítulos, empecé a sentir más la responsabilidad”. Caminando por la calle Juan comenzó a darse cuenta de la popularidad que tomó su personaje: “Mucha gente se identificó con el problema de no animarse, de no poder, de no tener las herramientas necesarias, de enamorarse de alguien prohibido. Segundo y Tony eran dos niños en cuerpo de hombres que se estaban descubriendo sexualmente. Un barbudo con boina con un polista exitoso de una familia retrógrada, esos condimentos agregando la ingenuidad, la ternura, la bondad, hicieron un mix muy bueno”.
Sorini, el nuevo galán, le agradeció a su pareja en la tira: “Minujín es un gran compañero. Me marcó el camino, yo me propuse seguirlo en lo que hacía con su personaje, desde la comedia, que era muy enriquecedor”. El actor, que se inspiró en el boxeador el “Chino” Maidana, está feliz y se le nota: “Estoy súper agradecido. Fue un año de decir: 'Gracias y disfrutar'. Me llegó el momento de demostrar que podía hacerlo y bien. Para esto me formé. Traté de estar a la altura de las circunstancias. Agradezco la confianza a la productora y a mis compañeros”.
Su primera vez en la tele
"Me gustó, te pone en un lugar de reconocimiento que es gratificante. Que tanta gente te vea a hacer algo que creo que me sale bien, en lo que me preparé, fue espectacular. La televisión es un oficio que se adquiere haciéndolo. Empecé a advertir que tenía que estar muy concentrado. Grababa diferentes capítulos todos los días, más horas y tenía que mantener la frescura en el personaje a lo largo de toda la tira. La tele requiere una inmediatez brutal", cerró. 

#Viudas | El amor del polista y el petisero rompió con los prejuicios

Viudas e hijos del rock and roll entra en su último mes al aire. La novela arrancó con la pareja de Damián de Santo y Paola Barrientos como eje, pero el interés que despertó el romance entre Segundo y Tony los desplazó del centro de la atención. Como en épocas de Los Roldán, aunque con otra repercusión en el rating, una tira de Sebastián Ortega vuelve a tener como mayor atractivo una historia de amor homosexual en el prime time.

Si bien es notoria la preponderancia que tomó la dupla de Juan Minujín y Juan Sorini, los actores no sienten que haya habido cambios bruscos a la hora de contar en tono de comedia una ficción donde nadie sabe bien quién es el otro. “No hubo volantazo desde lo autoral. El conflicto central sigue siendo el de Paola y Damián. Lo que creo es que el nuestro toca muchos prejuicios y genera una empatía especial, pero no creo que haya desplazado a otros”, asegura Minujín, y Sorini agrega: “Este vínculo funcionó porque nadie se cebó y lo agrandó. Nuestra historia tenía un peso muy importante, pero no estaba por estar. Nada se estiró como un chicle“.

—¿Qué tan importante es para ustedes contar una historia como ésta?
MINUJIN: Es importante. Los programas que tienen contenidos más interesantes son los que a la gente la hacen sentir más interpelada. Los que hablan de justicia, de política y las diferencias económicas son los que interesan más, porque son conflictos con los que uno convive todo el tiempo. Como actor me interesa, más allá del arco que hace mi personaje, cuál es el contenido del programa. A veces algo me parece una pavada e igual lo hago, pero lo que me parece interesante lo hago más contento.
SORINI: Es mucho más enriquecedor y más difícil. Importa mucho la forma. Por ejemplo, con los Arostegui se muestra discriminación, una manera de hacer política… Podemos hacer programas que hablen de esos temas, pero en este caso también uno empatiza con ellos porque mira y reconoce. Desde ese lugar te sacan una sonrisa. Nunca nos topamos con un reproche.

—¿Nadie se escandalizó con lo que muestran?
M: No hay un tono de crítica. Desde el lugar denunciante no causa mucha gracia. Nadie tiene muchas ganas de que le bajen línea. Todos tenemos un poco de estos hijos de puta y a la vez los vemos y son monstruosos. Reírte permite reconocerte en ellos y ver las cosas con perspectiva. Después, siempre hay gente que reclama cosas y te dice: “Cómo van a maltratar a la chica que trabaja en la casa”. Siempre hay gente que entiende más el humor y hay gente que lo entiende menos.

—¿Qué creen que le deja “Viudas…” a la sociedad?
M: Es muy difícil decirlo. Lo que escucho de la gente es que espera que Segundo se pueda asumir gay y disfrutar de su condición. Incluso, gente que es pacata y que tiene rasgos homofóbicos acepta la relación y te dice: “Y… si se quieren…”. En ese sentido, creo que ha roto prejuicios de algunos espectadores.
—¿Desde lo personal también? ¿Un actor puede ser igual de honesto cuando el contacto físico es con otro hombre?
S: Me pareció genial la historia del polista con el petisero, por lo menos yo no la había visto nunca. A medida que la fuimos haciendo, empecé a encontrar una diversión que también me ayudó a encontrar el lado homosexual de alguien que ni siquiera puede pronunciar esa palabra. No hubo momento para el prejuicio. La concentración estaba puesta en hacer. Era todo muy fácil y ameno. Muy de verdad.
M: En principio, se puede ser completamente honesto e íntegro en una escena homosexual o en una heterosexual. No hay ninguna confusión. Son personajes, y éste tiene algo muy claro, es alguien que no está asumiendo quién es.

—Segundo vivía todo el proceso con mucha angustia. ¿Se le puede escapar al dramatismo y jugar las escenas en tono de comedia?
M: En este tipo de comedia dramática, los conflictos se juegan muy en serio siempre. La vuelta en el espectador es que uno se ríe del padecimiento del personaje. Pero ese dolor es muy en serio, si es medio en joda deja de causar gracia. Cuanto más metido estás en la actuación, más pleno te sentís y más fácil te podés desprender de eso. Tenés la percepción más abierta.
S: Es diferente. A mí ahora me cuesta soltarlo. Se fue algo de lo que me enamoré. Meterme en un personaje, desarrollarlo, laburarlo… fue un año hermoso. Me cuesta dejarlo, porque me está quedando atrás un proyecto muy lindo y el comienzo de algo.

—Cuando se cuenta una historia como ésta y se va ganando en rating, ¿molesta más que te termine derrotando una novela extranjera?
M: Ya se le dio tanta vuelta al tema… A mí no me jode ni más ni menos. Me gusta ver el trabajo de productoras de acá, pero también es cierto que hay novelas de acá que se ven en otros lugares.
S: No sé si me jode o no. Yo como actor no puedo hacer nada. Si fuera productor, me pondría a estudiar el fenómeno y por qué funciona, aunque me puse en la tarea de ver qué tiene y me encontré con un formato de hace varios años, con otros tiempos. La verdad es que en la tele hay cosas que funcionan y uno no sabe por qué.

—¿No te gustó “Las mil y una noches”?
S: No. Me encontré con algo viejo, pero por ahí el público necesitaba algo de ese estilo. Me dio curiosidad de saber qué era y vi algo viejo. Son superproducciones, pero desde lo actoral…

—¿Vos la viste?
M: Mucho no me interesó. Por lo que escuché, no trae ninguna idea nueva. Es un culebrón bien clásico. Yo pienso en el programa que hacemos nosotros. El rating es parámetro de muchas cosas que no me interesan.

—¿Creen que había un clima especial para que esa novela pegara tanto en el público del prime time?
M: Las ideas son más o menos siempre las mismas. Depende de cómo se cuentan. Hay veces que ciertos contenidos pegan por una realidad social o política, que muestran cierta tensión, que generan más interés. No es el caso de esta novela. No es que justo está hablando de algo que pasa acá.

“Es un disparate comparar”

Juan Minujín tiene responsabilidades en teatro y televisión. Con Carla Peterson es un buen acompañante en el fuerte protagónico femenino que tiene Venus en piel, y con Juan Sorini en Viudas… es el encargado de que la acción aparezca.
—¿Con qué rol te sentís más cómodo?
M: En general, nunca pienso los personajes desde la importancia del rol, sino del conflicto que cuenta ese personaje. En ambos casos, en Venus… y Viudas…, los arcos que recorren los personajes son muy interesantes.

—Terminás de grabar una tira local, ¿creés que se está cerca de un estándar de calidad?
M: El estándar de producción es muy bueno desde lo creativo y la inversión. Es medio un disparate comparar una tira de 120 capítulos con una serie norteamericana de 13. Dentro de lo local, hay calidades distintas, incluso lo actoral. Si lo comparás con una novela brasileña, ellos tienen una industria que trabaja de otra manera. No se puede soñar con una inversión como la de Globo.

"Desde que estoy en televisión tengo más sexo"

Para muchos actores, su ingreso en el mundo artístico les significó mayor popularidad y cariño por parte de la gente. Sin embargo, muchos de ellos también aseguran que la notoriedad pública les sumó al momento de la conquista.
Y este fue el caso de Juan Sorini, una de las figuras de Viudas e Hijos del Rock and Roll, que despertó varios suspiros con sus jugadas escenas. Catalogado como "el petisero hot" del ciclo de Telefe, Sorini hizo fuertes declaraciones: "Debo confesar que desde que estoy en televisión tengo más sexo, me encaran más seguido tanto hombres como mujeres. Yo lo tomo con agradecimiento y humor", destacó en una entrevista que brindó para la revista Caras
Además, habló de sus claves a la hora de desarrollar los papeles que encarna: "Internamente a la hora de actuar no distingo en besar a una mujer o un hombre, más allá de la barba. Juego a enamorarme", sostuvo. 
Por último, el galán destacó a su compañero de elenco: "En Viudas tengo la suerte de trabajar con Juan Minujín que es muy generoso. Logramos mucha química", concluyó.

Juan (Minujín) y Juan (Sorini), el amor del momento

Dicen que una de las claves de las telenovelas para enganchar al público es hacerlo sufrir con un auténtico amor imposible. Quizás esa sea una de las claves de por qué Juan Minujín y Juan Sorini se han convertido en “la pareja” de las ficciones nacionales del momento.

La historia romántica de Segundo y Tony contiene todos los obstáculos que estamos acostumbrados a ver en las tiras.

Los clásicos códigos de las telenovela se pueden ver en la producción de Underground: una familia prejuiciosa y las diferencias sociales entre el chico rico y el pobre, logran el objetivo de impedir que este amor se concrete, más allá de la obviedad del “tema gay”.

Probablemente tengamos que seguir “sufriendo” hasta el final de “Viudas e hijos del rock and roll” para ver a los protagonistas de esta historia poder realizar su sueño de que su romance se vuelva un amor “real”.
Laubfal.com

Segundo y Tony en @ViudasEHijosDRR como Jack y Rose en #Titanic

Juan Sorini es el nuevo sex symbol de la televisión argentina. Con su personaje de Tony, el petisero de la familia Arostegui, sorprendió a la audiencia que sigue"Viudas e hijos del rock and roll", la ficción de Sebastián Ortega para Telefe que protagonizan Damián De Santo, Fernán Mirás, Juan Minujín, Paola Barrientos y Celeste Cid.

Como adelantamos en RatingCero.com, el personaje de Juan Minujín -que está casado con el de Barrientos- se destapa y es homosexual. Su hermano en la ficción, Ludovico Di Santo lo apoda "maricota" y le insiste para que lo confiese frente a su familia que proviene de la alta sociedad.

Con el correr de los capítulos, ya se nota la atracción que hay entre los hombres. Incluso, con el humor que caracteriza a los autores de la ficción, realizan distintas parodias.

Se grabó una de las escenas más esperadas en donde Segundo y Tonyinterpretarán a Jack y Rose en "Titanic", en donde los personajes de Leonardo Dicaprio y Kate Winslet están en la proa del barco.

Juan “el petisero” Sorini recibe propuestas de hombres y mujeres

Juan Sorini es uno de los actores revelación de 2014. El petisero de la tira “Viudas e hijos del rock & roll” concedió una entrevista para la revista Para ti en la cual realizó interesantes declaraciones.
El actor contó que le costó asumir que socialmente era un hombre lindo y lo tuvo que trabajar mucho en terapia.
 “Durante años no me hice cargo de lo que yo representaba y eso se veía mucho en mi actuación” confesó quien compone a Tony en la ficción de Telefe.

Sobre su nueva relación con la fama, Sorini admite que aun no se da cuenta que aumento su popularidad. A veces cuando me saludan tengo un delay en el que pienso ¿de dónde los conozco? ¡Hasta que caigo que es porque estoy en la tele!”. 

Lo que mas ínterés genera por estos días es saber como maneja el tema con las personas que se tiran un lance.  “Digamos que aumentó la curiosidad hacia mi persona por hombres y mujeres por igual. Muchos hombres me mandan mensajes por Facebook: “decime por favor que sos gay de verdad”. Yo no contesto, tampoco a las mujeres” cuenta Juan que juega con el misterio manteniendo en vilo a todos los géneros respecto a su sexualidad. 

Juan Sorini: "Contar la historia de amor entre dos hombres es lo que más me atrae"

Del teatro pasó a la televisión, nada más ni nada menos que a Viudas e Hijos del Rock and Roll, la novela éxito de Telefe. Sin escalas. Allí, el rosarino Juan Sorini (31) interpreta a Tony, el petisero de la familia Arostegui que se enamora de su patrón, Segundo (Juan Minujín).
Con su historia de amor, el actor traspasó la pantalla y convirtió a su personaje en uno de los atractivos fuertes de la tira.
Ciudad.com habló con Sorini de su debut en la pantalla chica, la fama que cosechó por su trabajo y sus dotes de galán. Además, anticipa: "Estoy abierto al amor, y sin ningún amor en especial".
-¿Cómo vivís este presente laboral en Viudas, un debut con tanto éxito?
-Estoy más que feliz y agradecido. Ha sido todo muy de golpe, pero a la vez no ha sido agresivo. Tengo compañeros que me han ayudado mucho, más que nada los que más me frecuentan, como Juan Minujín, Violeta Urtizberea, Luis Machín, Ludovico Di Santo y Paola Barrientos… todos me han ayudado mucho. Es una tira enorme, con un elenco espectacular y una historia que fue creciendo día a día con la gente, con el boca a boca. Estoy muy feliz y muy enfocado en seguir construyendo a este Tony que tanto cariño le tengo.
-El personaje fue creciendo capítulo a capítulo, pero cuando te llegó el guión y la propuesta, ¿tuviste algún prejuicio sobre el qué dirán, siendo tu primer desembarco en la televisión?
-En el primer casting me dijeron de qué se iba a tratar y lo pedí a gritos, haciendo lo mejor. Audicioné y me fui de ahí diciendo: "¡Por favor!", porque sentí que iba a poder. Si bien el guión ya venía con un Tony que iba a aparecer de a poco, mostrando cositas, me iba a ir curtiendo con el tiempo. No tuve ningún prejuicio y tampoco lo tengo. Contar la historia de amor entre dos hombres es lo que más me atrae, porque es una historia donde se identifican mucho las mujeres y los hombres, porque hay mucho amor, ternura y algunas trabas… El público dice: "¡Vamos, anímense!". Tony es bueno, pero no es un bueno y nada más; tiene inocencia, bondad, ternura. Es muy verdadero, muy fiel. Él se enamoró y va por lo que quiere. Pero cuando se encuentra con algo que desconoce, el susto lo invade... Y es ahí donde se pone muy rico.
-No entrás a la ficción a destruir una pareja, no cargás con esa culpa…
-No, tal cual. Tony siente que no está haciendo nada malo.
-El personaje te convirtió en un nuevo galán, ¿cómo te llevás con la repercusión de tu trabajo?
-Me llevo bien, es el resultado de años de buscar algo y de trabajar de lo que me gusta. Me preocuparía si voy por la calle y nadie repara en Tony....El reconocimiento fue creciendo como la historia, muy de a poco, con el boca a boca, y me fui acostumbrando de a poquito, no se me vino nada encima. Ahora sí, en la calle es "hola Tony" o me preguntan por Segundo. Estoy muy contento porque es la consecuencia de que las cosas se están haciendo bien.
-Por tu personaje recibís piropos masculinos y femeninos, ¿te incomoda o lo vivís con naturalidad?
-No me incomoda para nada. Está bien que la gente, tanto hombres como mujeres, se identifiquen, porque es una historia que defiende el amor. El taxista me dice: "Mi mujer está enloquecida con Tony". Están enloquecidas con ese no poder, con el deseo. Si bien hay todo un movimiento de militancia por los derechos, por la aceptación, los tabúes aún están… Yo creo que si fuera una pareja heterosexual no llamaría tanto la atención.
-Saliendo de la ficción, ¿cómo se encuentra tu corazón?
-Mi corazón se encuentra bien, en la búsqueda de lo que pueda aparecer, y siempre abierto a encontrar a alguien con quien compartir momentos: el desayuno, una cena, una siesta, una película. Ahora no tengo ninguna relación. Vivo solo, soy bastante tranquilo.
-¿La fama aumentó el nivel de conquista?
-Sí, no sé, no lo pude poner en la práctica todavía. Sí ha abierto cierta curiosidad, más curiosidad que cuando no me conocían. Soy bastante cauto con todo eso, hay que ser cuidadoso para no lastimar ni salir lastimado. Hay una curiosidad mayor en relación a querer conocerme, y me parece que está bien que pase eso. Me cuidaré y me manejaré como puedo. Estoy abierto al amor y sin ningún amor en especial.

El destape HOT del petisero de @ViudasEHijosDRR: "Me gusta jugar con los límites y el doble sentido "

Juan Sorini es el nuevo sex symbol de la televisión argentina. Con su personaje de Tony, el petisero de la familia Arostegui, sorprendió a la audiencia que sigue"Viudas e hijos del rock and roll", la ficción de Sebastián Ortega para Telefe que protagonizan Damián De Santo, Fernán Mirás, Juan Minujín, Paola Barrientos y Celeste Cid.

Como adelantamos en RatingCero.com, el personaje de Juan Minujín -que está casado con el de Barrientos- se destapa y es homosexual. Su hermano en la ficción, Ludovico Di Santo lo apoda "maricota" y le insiste para que lo confiese frente a su familia que proviene de la alta sociedad.

Es por eso que en la nueva comedia de Telefe ya se ven los primeros indicios de que Segundo (Minujín) se siente atraído por Tony, el petisero de la familia. En una entrevista con la revista "Gente", en donde realizó una producción hot, el actor confiesa: "Siempre tuve levante con hombres y mujeres".

Juan está soltero, se califica como ermitañoapasionado y un tipo curioso a quien le gusta abrir la puerta para salir a correr. Jugó al rugby durante 18 años hasta que la actuación le ganó al deporte. Hoy su prioridad es que lo admiren como actor.

"Me gusta jugar con los límites y el doble sentido, provocar, atravesar y tirarme a la pileta siempre que haya agua", asegura.

"Ahora estoy solo. Me gusta salir poco. Me la paso estudiando, escribiendo y entrenando. Cuando estoy muy loco, salgo a correr por ahí. A la hora de seducir no soy amigo. Pongo el deseo en lo que me gusta, pero siempre tuve levante con hombres y mujeres", agregó.

Por último, habló de su personaje en la ficción: "El humor hace que la carga sexual que tienen los personajes sea más tranquila".

En la galería de imágenes de esta nota compartimos la producción hot que hizo Juan Sorini, el petisero de "Viudas e hijos del rock and roll".

El petisero sale a la pasarela en @ViudasEHijosDRR

En el capítulo de este martes de “Viudas e hijos del rock & roll”, Inés (Verónica Llinas) y Lourdes (Violeta Urtizberea) organizan un desfile a beneficio de la fundación, que cuenta con la conducción de Valeria Mazza.
En el desfile se verán las participacióones de Benito Fernandez, Solange Cubillo, Roxana Zarecki y Debora Bello.
Durante el desfile, Miranda (Paola Barrientos) descubre a Lourdes acosando a Tony (Juan Sorini) en los vestidores y no puede creer en el mundo de mentiras en el que está inmersa.
Cuando llega su momento, Miranda se niega a salir a desfilar. Para cubrir el bache, Lourdes, vestida de novia, toma del brazo a Tony y salen a la pasarela.

Conocé a Juan Sorini, el petisero hot de @ViudasEHijosDRR

En un elenco tan multifacético y talentoso como el de Viudas e Hijos del Rock & RollJuan Sorini logró destacarse. Su personaje de Tony, el petisero del que se enamora Juan Minujín en la ficción, despierta ternura en el público… e interminables suspiros.
A sus 31 años, el actor rosarino cuenta con un imperdible historial de actividades: durante 18 años jugó en la primera división de rugby en el Jockey Club de Rosario, estudió kinesiología y profesorado de educación física pero no terminó ninguna de las carreras ya que dejó todo para dedicarse a la actuación.
Antes de poder trabajar de lo que realmente le gusta, fue a un casting de una publicidad y lo vio el reconocido fotógrafo internacional Bruce Weber. En una extensa entrevista con revista Pronto, Juan contó sobre la experiencia: “Quedé seleccionado y, ya estando en el rodaje, me dijo que podía ser modelo, que no renegara de eso. Me metió fichas. También me decía que yo parecía todo el tiempo muy preocupado y triste. Y tenía razón. Me hizo muchas fotos en esos cuatro días en los que trabajamos juntos y empecé, no sé con qué fuerzas, a tramitar la visa”.
El futuro le deparaba una exitosa carrera como modelo: “A la semana me escribió un mail para viajar a hacer Vogue París. A partir de ahí, se me abrieron algunas puertas, viví en Miami y en España durante dos meses, dejé mis datos en varias productoras e hice teatro independiente”.
La gran oportunidad en la actuación le llegó de la mano de Antonio Gasalla, quien lo convocó para formar parte del elenco de Más respeto que soy tu madre. En Viudas e Hijos del Rock & Roll, Sorini se enfrenta a un nuevo desafío, al protagonizar una entrañable historia de amor con Segundo, interpretado por Juan Minujín.
“Me piropean hombres y mujeres, por igual. Pero siempre con respeto. Me dicen que les gusta lo que hago, que se ve cierta ternura e ingenuidad en mi personaje, a pesar de la tensión sexual. Esta es la primera vez que tengo que tener un acercamiento con un hombre y también es mi primera intervención en una gran ficción, con un personaje con historia y continuidad”, le dijo a Pronto.
Además, contó qué le gusta hacer en sus ratos libres: "Salgo a correr cuatro veces por semana, siete kilómetros por vez. Y me gusta leer mucho sobre los '70 en nuestro país, sobre el surgimiento de las organizaciones armadas, y también la revolución libertadora". 
¿Su estado sentimental? Solterito y sin apuro. “Ahora estoy solo. Me gusta salir a bares tranquilos, pedir un Bloody Mary. Pero no salgo demasiado seguido y mucho menos todos los fines de semana”. 

El tercero en discordia entre Segundo y Toni en @ViudasEHijosDRR

El romance de ficción en Viudas e hijos del rock & roll entre Juan Minujín y el debutante Juan Sorini tendrá a un tercero, que llegará para interponerse entre el polista y el petisero.
El elegido fue Benjamín Alfonso, otro actor surgido del casting de Facebook que inició la productora,  que llega de participar en Señales del fin del mundo, Dulce amor y Graduados. 
Alfonso será otro petisero de La Eloísa, el equipo de polo de la familia rica de Viudas e hijos del rock & roll, que aprovechará su sensualidad para interponerse entre Segundo y Toni con fines peligrosos.
Los roles de Juan Minujín y Juan Sorini se volvieron dos de los más populares de la ficción, a un año de la popularidad de la conformada por Julio Chávez y Benjamín Vicuña en Farsantes.

Juan Sorini, el nuevo gay que enamora a Minujín en @ViudasEHijosDRR

Hace poco más de un mes comenzó "Viudas e hijos del rock and roll", la ficción de Sebastián Ortega para Telefe que protagonizan Damián De Santo, Fernán Mirás, Juan Minujín, Paola Barrientos, Celeste CidGriselda Siciliani y Celeste Cid.
Como adelantamos en RatingCero.com, el personaje de Juan Minujín -que está casado con el de Barrientos- se destapa y es homosexual. Su hermano en la ficción, Ludovico Di Santo lo apoda "maricota" y le insiste para que lo confiese frente a su familia que proviene de la alta sociedad.
Después del furor que causaron Guillermo (Julio Chávez) y Pedro (Benjamín Vicuña) en "Farsantes", en donde el público se enamoró de la historia de amor de los protagonistas, los guionistas de la televisión argentina tomaron esa idea para escribir y contar en otras ficciones.

Es por eso que en la nueva comedia de Telefe ya se ven los primeros indicios de que Segundo (Minujín) se siente atraído por Tony, el petisero de la familia. "Peón de la estancia de los Arostegui, tan musculoso como campechano, aunque con cierta picardía, se convirtió en el objeto del deseo de Segundo, de su cuñada,Lourdes Senillosa Peña (Violeta Urtizberea), y calentó la pantalla y las redes sociales con su marcado físico. La tensión sexual entre estos dos personajes crece capítulo a capítulo y puede terminar cambiando el rumbo de unas cuantas vidas", explica Clarín en su edición de este jueves.
"Cuando me lo plantearon y me dijeron ´es el marido gay de Paola´ supe que era muy interesante. Un gay que tiene hijos y que está tratando de ver qué hacer es una situación muy dramática. Para mí no fue muy diferente que encarar una historia con una mujer. Lo tomamos desde el lado lúdico, y más desde una comedia. En este caso traté de encontrarle el punto de vista o el guiño para generar que, de ese padecimiento de mi personaje, esa pasión, ese amor, surja una mirada de humor y encanto", contestó Minujín cuando le consultaron cómo es actuar de gay.

Juan Sorini, por su parte, agregó: "A mí me resultó muy atractivo, y contado desde el lado del humor le da mucha potencia y hace que la carga sexual vaya por otro lado. Por lo tanto ´el acercamiento´ no es sólo lo que se cuenta en esta relación entre Segundo y Tony.